
Mi última bailarina surgió de la nada, de tomar el lápiz y un papel a sucio sin intención de dibujar algo en concreto (por eso en la pandereta hay una especie de D a boli que estaba antes de empezar a dibujar)... aunque, a medida que dibujaba, una de las ideas que me rondaban por la cabeza tomó forma y no pude dejarla hasta que no me sentí un poco satisfecha.
Mientras la dibujaba pensaba: me gustaría que fueras una chica cualquiera, alguien que baila en una fiesta popular o con sus amigas al son de una pandereta. Una chica bella, no tanto por sus atributos físicos como por el magnetismo de su gracia y expresividad.
Algo que cuesta mucho de plasmar, pero que me gustaría llegar a transmitir... gracia y movimiento son dos retos que no sé si algún día podré poner sobre el papel!
