bailaba para si misma,
y vive consigo misma.
.
La vi bailar y oi sus suspiros.
.
.
La vi bailar en silencio,
bailaba sin música, sin melodía.
Bailaba sobre los ritmos del silencio asesino.
Bailaba sobre la luz de la extrema oscuridad.
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Se movía de un sitio a otro.
Sin esposas ni ataduras,
Sin esposas ni ataduras,
sólo existía ella
y nada sino ella.
Dejó de moverse en la oscuridad,
se sentó en el suelo
para recuperar el aliento.
.
El aliento se agotó
en el gran baile,
el baile de si misma.
